Goodbye pereza

Goodbye pereza

Sé que os pasa porque a mi me pasa. Y a casi todas mis amigas (digo casi porque algunas son de esas que aman salir a correr y matarse en el gimnasio, o eso dicen, en realidad yo no me lo creo).
Hacer ejercicio es un rollo. Cuesta. Sudas. No ves el momento de ponerte. No ves el momento de ir hasta el gimnasio. Te da corte ir a correr por la calle. Podríamos dar mil razones por las que no movemos el culamen de la silla.
Sabemos que tenemos que cuidarnos, y cuidamos todo nuestro alrededor. Cuidamos a nuestro novio y a nuestros niños, cuidamos a nuestros padres y abuelos, cuidamos a nuestros amigos, cuidamos a nuestras mascotas, cuidamos nuestras plantas. Cuidamos nuestra alimentación –o al menos lo intentamos-, cuidamos nuestra piel y nuestra cara, cuidamos nuestro pelo.
¿Qué pasa con el cuerpo? ¿Por qué es lo último de la lista? ¿Por qué hacer ejercicio siempre se convierte en nuestra última prioridad? ¿Por qué las cartucheras siguen creciendo y los michelines no se mueven de sitio? ¿Por qué la sangre no nos circula y estamos agobiadas todo el día y nos vamos a dormir cansadas pero con el cuerpo activo y nervioso?

Sé lo que es. Quiero hacer ejercicio pero ninguna fórmula parece encajar conmigo.

¿Qué me pasa?

  • No tengo tiempo de ir al gimnasio, entre la clase y el ir y venir y ducharme allí pierdo más de dos horas!
  • No tengo dinero para pagar la matrícula del gimnasio y todas sus mensualidades (y el gasto de transporte que supone).
  • Las veces que lo he intentado he acabado pagando para nada, totalmente desmotivada. Y sin entender qué demonios hacer con esas máquinas o perdida como un elefante en una cacharrería en las clases de aeróbic. Y muerta de vergüenza.
  • Cualquier excusa es buena para no ir hasta donde sea que tenga que tener lugar el ejercicio: hoy hace mucho calor, hoy hace mucho frío, hoy llueve, hoy tengo el pelo muy sucio, hoy me ha salido un grano, hoy tengo la regla, hoy mi gato ha hecho miau.
  • No le veo el sentido a hacer ejercicio rodeada de gente desconocida que me mira.

¿Qué necesito?

  • Me gustaría hacerlo en casa, con tranquilidad, pero no quiero comprar una cinta de correr ni otros cacharros espantosos que me cuesten un ojo de la cara.
  • Me gustaría hacerlo a cualquier hora, porque tengo una vida agitada y no siempre puedo estar pendiente de horarios ajenos ni fijos.
  • Las veces que he intentado hacer ejercicio por mi cuenta me ha durado máximo tres días. Necesito apoyo. Y necesito una fuente fiable, un ejercicio pensado para mi espalda, mis cartucheras, mi michelín. Y por favor, que no sean las típicas flexiones ni sentadillas. Una sentadilla más en mi vida y me muero.
  • Quiero un ejercicio que no duela, que no me deje las piernas con tembleque y flojera, que no me haga transpirar demasiado.
  • Aún así, quiero un ejercicio que me tonifique, que me esculpa y mantenga mis carnes y mis músculos en su sitio. Sin agrandarlos ni ensancharme.
  • Quiero un ejercicio que conecte mi mente y mi cuerpo, y mantenga la atención en mi respiración (¡porque sé que el oxígeno es lo más importante de todo!), pero no quiero algo espiritual como el yoga.
  • Quiero un ejercicio para el que no necesite espacio ni materiales, que lo pueda hacer en cualquier rincón de mi casa.
  • Quiero un ejercicio que no me haga sentir torpe y además que me haga sentir bien.

Ahá. También te pasa, ¿verdad?

Tenemos la solución perfecta

Porque te entendemos y hemos estado ahí antes hemos creado el programa de ejercicio ¡GOODBYE PEREZA! Una rutina de Pilates en vídeo que te solucionará todos y cada uno de los puntos de la lista anterior. ¡Todos y cada uno!

Cuando te inscribas te llegará un email con un enlace a la página web privada, y un nombre de usuario y una contraseña. Al acceder encontrarás:

  • 1 vídeo donde te explicamos de forma muy sencilla la postura básica de Pilates, y cómo hacer las respiraciones de manera correcta (son súper importantes para que el oxígeno llegue a todas tus células!) y una pequeña rutina de calentamiento. Unos estiramientos sencillos que preparan tu cuerpo y empiezan a trabajarlo poco a poco.
  • 1 vídeo con una rutina de ejercicios variados para mantener todo el cuerpo en forma de manera armónica.
  • 1 vídeo con los ejercicios de relajación y cierre para terminar cada sesión.
  • 1 pequeño glosario de términos para que no te quedes lost in translation.

¡Te regalamos 3 vídeos extra!

Además, y para que tengas la posibilidad de variar de vez en cuando la rutina, o atacar específicamente donde más duele, hemos añadido 3 bonos especiales:

  • 1 vídeo con ejercicios especiales para fortalecer la espalda
  • 1 vídeo con ejercicios especiales para trabajar abdomen
  • 1 vídeo con ejercicios especiales para piernas y glúteos

Así podrás elegir los ejercicios que más te gusten y combinarlos a tu antojo para no tener que repetir siempre lo mismo. Y por el mismo precio, ¡ojito!

Desmitificando Pilates

Joseph Pilates (Alemania, 1880) fue un niño débil y enfermizo. Dedicó su juventud a estudiar el cuerpo humano y diferentes técnicas de rehabilitación con el objetivo de desarrollar  estrategias que le permitieran alcanzar un estado de salud óptimo, integral y armónico. Diseñó su método utilizando los conocimientos milenarios de China, India y Japón y rescatando los elementos más positivos de otras disciplinas como la gimnasia, el boxeo o la natación.

Tras la Primera Guerra Mundial perfeccionó su método para ayudar a enfermos del campo de concentración donde se encontraba preso. Desarrolló ejercicios específicos para mantenerse en forma y ser realizados en el pequeño espacio del que disponían. Creó su método para ayudar a gente que no tenía una gran condición física, que no tenía ningún medio y que no tenía demasiado espacio para practicar ejercicio. Posteriormente diseñó un sistema de muelles (y de ahí toda la aparatología) para facilitar los ejercicios a los enfermos que estaban en cama.

Al contrario de lo que una piensa cuando no ha hecho nunca Pilates, no son necesarios esos aparatos extraños, ni pelotas gigantes, ni nada en realidad. Y no es un ejercicio en el que te vayas a descoyuntar si por algún motivo no lo haces bien. No son posturas complicadas, no tendrás que hacer contorsiones, no hay posibilidad de que te lesiones. No es un ejercicio de impacto, así que ni tus articulaciones ni tu espalda sufrirán.

Al revés, es un ejercicio pensado para fortalecer especialmente la parte baja de la espalda TODO EL TIEMPO (a la vez que fortaleces el resto de músculos), con lo que te ayuda a tener mejor postura y más resistencia y sobre todo te ayuda a prevenir lesiones y a ser más consciente de tu cuerpo.

¿Cada cuanto tengo que hacerlo?

En estos casos ya sabes que cuanto más, mejor. Siempre es mejor cada día que cada dos, pero también es mejor dos veces por semana que una. Nuestro plan es que lo hagas cada mañana después de desayunar algo ligero. Con media hora es suficiente para notar los beneficios.

Si eso no te va bien, empieza por hacer una sesión un poco más larga un par de veces por semana. Adáptalo, no ponemos reglas. Haz lo que necesites y lo que puedas. La clave está en no obligarte y pasártelo bien.

De todas formas, ya sabes que cuanto más se hace algo más mola y más engancha, así que si puedes aguantar un mes haciéndolo cada mañana, habrás logrado convertirlo en una rutina y te saldrá solo, para siempre. Sin esfuerzo.

¡Tú puedes!

Sabemos que lo vas a lograr, sobre todo porque además de todo lo que ya te hemos dicho, vamos a abrir un grupo privado de Facebook donde todas las que estéis probando los ejercicios podréis comentar, animaros mutuamente, y compartir vuestros progresos. ¿Y qué anima más que hacer las cosas en grupo, sabiendo que hay unas cuantas chicas en tu misma situación, levantándose cada mañana media horita antes con un montón de energía para ponerse estupendas y súper sanas?
María Mediavilla es la profe (y la que veréis en los vídeos haciendo las rutinas con vosotras). Es quiromasajista e instructora de Pilates. Se formó y trabajó durante años en Londres pero ahora tenemos la suerte de tenerla por aquí y estará también en el grupo animándoos y resolviendo las posibles dudas o cuestiones que tengáis mientras avancemos día a día.

 

Yo creo que suena como algo que hay que probar sí o sí

Si a ti también te lo parece, y quieres unirte a nuestro grupo de vagas crónicas que van a dar un paso adelante para cambiar su vida y mejorar su cuerpo, no lo dudes.

Consigue ya el acceso libre a los vídeos de la nueva ola de la gimnasia en casa para chicas, con sólo hacer clic en este botón.

¿Que cuánto cuesta? Sólo 29,95e! Menos que un mes en cualquier gimnasio, mucho menos que el abono mensual del metro, menos que un vestido del Zara y que la equipación deportiva que te comprarías para hacer ejercicio en público. >Date la posibilidad de cambiar tu vida y sentirte mejor por dentro y por fuera.